CIRCULAR Nº 4 DEL REGISTRO CIVIL URUGUAYO AUTORIZA A NOMBRAR A NUESTROS HIJOS CON NOMBRES INDGENAS.

Discriminación: Carta abierta de madre Charrúa

5 de Abril de 2010

Montevideo, Uruguay (UD) – La Comunidad Charrúa Basqüadé Inchalá ratificó que el Registro Civil del Uruguay utiliza una metodología discriminatoria a la hora de inscribir a los bebes

La madre de Itanu, lamentó lo sucedido por la discriminación del Registro Civil que “no permitio que le pusieran ese nombre de origen Charrua con la cobarde escusa de que podría generar dudas de genero”

Ante tal injusticia la madre envio esta carta para que todos sepan lo que paso:

Gran felicidad nos invade como familia el nacimiento de “Latido de piedra”, nuestro hermoso ITANÚ. Nació el 9 de marzo del año 2010, tiempo occidental lineal novena luna del año 5518 del Abya Yala.

Para los pueblos originarios, para nosotros como Charrúas la piedra tiene vida, “la piedra guarda la memoria de los pueblos”, guarda la memoria de la gente originaria, porque la piedra estuvo desde siempre, “La piedra se acuerda que nació junto al universo, no es un cuerpo muerto, palpita por dentro”. Así es la naturaleza de nuestro niño. Su espíritu está protegido por la piedra, es su espíritu hermano, su guardián. La memoria ancestral corre por sus pequeñas venas, revitalizando el legado de nuestros abuelos y abuelas. Pero a su vez es memoria de resistencia y de resistencias continuas de nuestros pueblos, tanto tiempo violentados por una lógica occidental que hoy en día continúa sin respetar culturas.

Grande es la impotencia que nos invade como familia el hecho de que vuelve a repetirse la historia de discriminación que hemos vivido al ir a inscribir a nuestro hijo al Registro Civil de la ciudad de Montevideo, el día 15 de marzo de 2010. Resulta que ésta vez han inscripto a nuestro niño con su nombre, luego de una violenta discusión con la oficial Silvana Duarte, Oficina 4 del Registro Civil de la Ciudad Vieja, y lo peor de todo es que la inscripción se ha hecho bajo amenaza de que le van a realizar una observación cuándo sea examinada nuevamente su partida de nacimiento.

MÁS ATENTADO AL DERECHO A LA IDENTIDAD

Ésta historia de violación de derechos humanos, específicamente de violación al derecho a la identidad, tiene sentado su precedente en ésta familia en el año 2002. El día 29 de agosto de éste mismo año nace nuestro primer hijo “Brillo de luna”: JASYMIMBI, en el hospital Pereira Rossell.

Un año complicado para los más desfavorecidos económicamente de éste país, porque es un año en el que muchas personas han creído que el destrato es lo más adecuado para el llamado “pobre”. Éste año concurrimos a realizar la inscripción de nuestro hijo al Registro Civil que está ubicado ahí mismo en el hospital, concurrimos los padres con dos testigos, que al final resultaron ser testigos del mayor destrato y humillación que guarda nuestra memoria. La señora oficial de Estado Civil Verónica P. de Sánchez, al escuchar el nombre de nuestro hijo se ríe, se reclina y literalmente nos dice: “Acá tienen una lista con nombres en español, ingles o francés, vayan afuera, elijan un nombre como la gente y lo inscribimos sin ningún problema.”

No exageramos una palabra, preguntamos cual era el problema con el nombre de nuestro hijo y se nos responde que no definía el género de la persona, o sea que al escuchar éste nombre la señora no se daba cuenta de si era niña o varón.

Tras una agitada y frustrante discusión se anula el acta que había comenzado a labrarse y nos retiramos padres niño y testigos bajo una amenaza que aún late despertando nuestra rabia más profunda, “Total, si no lo inscriben en 10 días se le sortea un nombre y quedará inscripto de cualquier forma…”

GÉNERO, LENGUAS, IGNORANCIA, INTOLERANCIA: ¿DISCRIMINACIÓN?

En el Uruguay en que vivimos actualmente, late la discriminación y la xenofobia. Pero aún es más increíble y no deja de asombrar la desmemoria. Porque olvidamos todo muy fácilmente, pues así como olvidamos horrores y terrores de nuestra historia más reciente olvidamos injusticias más antiguas. Olvidamos que el mismo estado uruguayo en su estado fundacional comete el primer acto de terrorismo de Estado, comete genocidio para con el Pueblo Charrúa, comete etnocidio, linguicidio y culturicidio. Desde acá vienen nuestros primeros desaparecidos, solo que nos olvidamos de reclamar por ellos, familias truncadas de raíz, madres separadas de sus niños y niñas, niños y niñas vendidos para ser esclavos, y todavía nos hacen el cuento de que a los últimos charrúas se los llevaron a Francia, redondito, ¿no?. Los uruguayos preferimos olvidar y mientras tanto los responsables continúan impartiendo sus lecciones xenofóbicas, racistas y fascistas. El Estado Uruguayo no reconoce sus crímenes y mientras esto suceda no va a existir estado de derecho para los originarios y descendientes de la Nación Charrúa. No tenemos derechos. No podemos nombrar a nuestros hijos según nuestra cultura, según nuestras lenguas madres, simplemente porque quien tiene la responsabilidad de inscribir a ese niño: “no le suena” dicho nombre o mejor dicho le parece mal, incivilizado y de mal gusto. Anecdóticamente la misma oficial que anotó a nuestro primer hijo anuncia nuestra llegada por segunda vez de la siguiente forma – Son unos… que vinieron el otro día con un nombre horrible y ahora vienen con otro peor.

Creemos que existen muchas dimensiones en el espiral de éste tema.

Por un lado está el gran aspecto del género, pues según la ley el nombre de la persona debe denotar el género de la misma. ¿Por qué será?

Además si así fuera ¿quien determina si un nombre es de varón o de mujer? ¿El funcionario de turno? ¿Un equipo especializado en lenguas y culturas que define en cada caso? ¿Quien tiene semejante poder y alcance cultural? ¿Quien va a discriminar en cada caso?

Por otra parte, en el caso de que haya respuesta a la pregunta anterior: ¿de que forma lo hace? ¿Que criterios utiliza? ¿Criterios semánticos? ¿Criterios morfológicos? ¿Criterios lógicos? ¿De que lengua? ¿Cómo sabe que Andrea en Uruguay es nombre de niña, cuando en lengua italiana es nombre de varón? ¿O quizás tomo en cuenta su raíz etimológica griega “andros”, que significa hombre o virilidad?

Todas estas reflexiones no hacen más que enfrentarnos siempre a lo mismo

DISCRIMINACIÓN Y MAS DISCRIMINACION.

Discriminación hacia la mujer, porque pareciera que desde que nacemos el estado debe poder identificarnos, al darnos un trabajo el empleador debe saber desde el nombre que se trata de una mujer y así se va obteniendo la potestad de discriminar, nos acostumbramos desde temprano a la misma pues hasta el estado la ampara.

Discriminación hacia los Charrúas y los descendientes Charrúas, pues desde Salsipuedes hasta la fecha casi hemos creído que nos exterminaron a todos, porque grande ha sido el esfuerzo que han hecho históricamente por hacernos olvidar, por escondernos, por hacer callar nuestra lengua, por silenciar nuestra cultura. Aprendimos a creernos más europeos que charrúas así tuviéramos “el pelo lacio y renegrido, la tez de bronce y los pómulos salientes”, como tantos cronistas describieran a los habitantes de éstas tierras.

CREEMOS QUE ACÁ DEBE FORTALECERSE NUESTRA LUCHA EN LA BÚSQUEDA DE LOS RECONOCIMIENTOS QUE TIENEN QUE DARSE, EN LAS RESPONSABILIDADES QUE TIENEN QUE ASUMIRSE, BAJO TANTA DISCRIMINACIÓN DISIMULADA NO HABRÁ NUNCA MULTICULTURALIDAD Y RESPETO POR LA DIVERSIDAD, LOS QUE BUSCAMOS NUESTRA IDENTIDAD TAMBIÉN TENEMOS DERECHO Y EXIGIMOS RESPETO ASÍ COMO RESPETAMOS TODAS LAS EXPRESIONES INCLUSO LAS DE QUIENES HAN SIDO RESPONSABLES DE TAN NEFASTOS HECHOS HISTÓRICOS.

SI LO QUE PRETENDE LA SOCIEDAD URUGUAYA ES SEGUIR BARRIÉNDO A LOS DIFERENTES DEBAJO DE LA ALFOMBRA, QUE SEPAN QUE ACÁ SE INTENSIFICA LA LUCHA Y CONVOCAMOS A QUIENES SE HAYAN ENCONTRADO EN ALGUNA DE ÉSTAS SITUACIONES, A QUE SE UNAN DEBAJO DE ÉSTE “PIRÍ” QUE HOY COMIENZA A JUNTARNOS A TODOS, DÁNDONOS UN LUGAR EN DONDE BUSCAR LACLARIDAD, PUES EN ALGÚN MOMENTO TENÍAMOS QUE TOCAR  EL TEMA.

ITANÚ, YRUPÉ, JASYMIMBÍ, EVELYN y TACUABÉ

Antroponimia. Niña mercedaria se llamará Guidaí

Registro Civil autoriza nombre indígena

El Registro Civil comenzó a validar nombres indígenas. El hecho se dio luego de que se registrara un nuevo caso de protesta de la comunidad charrúa ya que un matrimonio intentó anotar, en el Juzgado de Mercedes, a su hija recién nacida con el nombre de Guidaí.

Aldo Roque Difilippo – MERCEDES
Reivindicación. Los uruguayos podremos bautizar a nuestros hijos con nombres charrúas.

Como se recordará, en marzo pasado una pareja tuvo inconvenientes en Montevideo cuando intentó registrar a su hijo con el nombre de Itanú (“Latido de piedra” en lengua charrúa).

La pasada semana otra pareja concurrió al registro Civil de Mercedes manifestando la intención de registrar a su hija con el nombre de Guidaí (Luna). La funcionaria que los atendió consultó a la jueza, quien aconsejó a los padres que pusieran a la pequeña un segundo nombre que identificara el sexo. En tanto, la pareja denunció el hecho a la Asociación de Descendientes de la Nación Charrúa que trasladó el tema directamente al Registro Civil.

Tras esta gestión el director del Registro Civil, Adolfo Orellano firmó la circular Nº4, instruyendo la autorización a todas las dependencias del país a registrar personas con nombres charrúas.

Si bien hasta ese momento los funcionarios del Registro Civil no tenían una directiva en contrario, es decir que prohibiera registrar nombres charrúas o de otras etnias, los funcionarios solían recomendar que ese nombre fuera acompañado de un segundo, que pudiera determinar el sexo de la persona. La misma situación se registra con aquellos nombres que no respetan las reglas de la grafía del idioma original.

El ejemplo más claro son los “Maicol” o “Maikol”, y todas las variantes posibles, las “Joana”, “Caterine”, entre otras. Dándose el caso de la proliferación de “Daiana”, nombre que originalmente en idioma inglés no existe, pero a raíz de la muerte de la princesa Diana de Inglaterra, como fonéticamente suena “Daiana”, a partir de allí muchas uruguayitas comenzaron a llevar ese nombre.

En este nuevo caso registrado en Mercedes el tema fue solucionado rápidamente, tras la intervención de la Asociación de Descendientes de la Nación Charrúa, y de la resolución del Registro Civil que determinó que en lo sucesivo cualquier padre que quiera registrar su hijo con un nombre charrúa podrá hacerlo sin impedimento alguno.

En varias oportunidades los funcionarios del Registro Civil se han quejado ante la falta de reglas claras para proceder en casos como estos, en los que o bien no se tienen las directivas específicas o simplemente porque se desconoce si el nombre con el cual un padre quiere registrar a un hijo está bien o mal escrito en su idioma original. Si es masculino o femenino. O siquiera si existe.

La Ley Nº 15.462 estipula en su artículo 5º que “Los Oficiales de la Dirección General del Registro de Estado Civil no inscribirán nombres de pila que sean extravagantes, ridículos, inmorales o que susciten equívocos respecto del sexo de la persona a quien se les impone”.

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Un comentario en “CIRCULAR Nº 4 DEL REGISTRO CIVIL URUGUAYO AUTORIZA A NOMBRAR A NUESTROS HIJOS CON NOMBRES INDGENAS.

  1. No crean que todos somos como esos Sres. del registro civil. Yo desciendo de italianos y soy totalmente conciente del genocidio contra las comunidades indigenas y lo tapado que esta el tema a pesar de que pasaron ya tantos años.

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